Una obra de danza-teatro donde una madre y su hija convierten al escenario en un territorio compartido entre generaciones, donde la intimidad se vuelve visible y emocional. La obra elude la solemnidad y abre espacio al humor, revelando con sensibilidad los vínculos y tensiones que atraviesan el paso del tiempo. La estructura dramatúrgica de Ringtone está cuidadosamente articulada y fluye entre secuencias filmadas, danza en vivo y textos grabados por las propias intérpretes. Esta construcción multimedia permite que la obra se despliegue en múltiples capas narrativas simultáneas, creando una experiencia escénica rica y compleja.