
La época del año que los mendocinos esperan: sol sin el calor pleno de enero, viñedos brotando y el 21 de septiembre a puro picnic en el Parque San Martín. Te contamos qué hacer entre septiembre y noviembre.
La primavera en Mendoza es la época que todos esperan. Se va el frío del invierno, el calor de enero todavía queda lejos, y de golpe la ciudad se pone verde. Los plátanos de la calle San Martín y del Parque General San Martín tiran hoja nueva, las viñas empiezan a brotar en Luján y Valle de Uco, y el sol de la tarde pega firme pero sin apretar.
Y arranca con el mejor día del año escolar: el 21 de septiembre es primavera y día del estudiante el mismo día. Toda la provincia se muda a los parques con la reposera, el mate y la guitarra. Pero primavera no es solo el 21: son tres meses de finde con clima justo, ideal para las bodegas, para Potrerillos, para Cacheuta o para escaparse a Chacras antes de que apriete el verano.
Del 21 de septiembre a noviembre, Mendoza vive uno de sus mejores climas del año: tardes largas, cielo despejado y planes al aire libre por todos lados. Es la ventana justa para hacer lo que en pleno enero se hace pesado.
El Parque General San Martín, la Plaza Independencia y la plaza de Chacras de Coria se llenan de puestos, food trucks y música. Es donde arranca el día del estudiante.
Recitales en el Le Parc, escenarios en el Aristides y peñas que se mudan al patio. La primavera saca a la música afuera.
Luján de Cuyo, Valle de Uco, Cacheuta, Potrerillos. Con el clima cómodo, el momento del año para volver a las salidas de un día.
El Parque San Martín, el circuito de las bodegas de Chacras y las subidas a Potrerillos se llenan de gente con casco. Buen momento para arrancar o volver.
El Ecoparque, el Parque San Martín y las ferias de Chacras son el plan corto de sábado a la tarde.
Todo lo que en pleno verano se hace pesado, en primavera se disfruta.
Tardes de 22° a 28°, mañanas frescas, noches que aguantan sin abrigo pesado. El calor mendocino de enero llega arriba de 35°: primavera es el punto medio que todos preferimos.
Los parques, el Aristides y las plazas se llenan. Ferias los findes, música al aire libre, gente hasta tarde. Es cuando Mendoza más muestra su costado de patio y sobremesa.
Después del invierno, en septiembre y octubre las viñas empiezan a tirar los brotes verdes. Es una de las postales lindas del año para ir a las bodegas, distinta a la vendimia pero igual de agradecida.
Anochece más tarde, el aire está seco y las noches acompañan. Ideal para un asado que se estire, para salir a caminar por Chacras o para subir a las bodegas de Valle de Uco a comer con vista a la cordillera.
Un esquema para no llegar a diciembre diciendo "no hicimos nada".
El plan es uno solo y no falla: reposera, mantel, mate o cerveza, algo para picar y al Parque General San Martín. Los estudiantes copan la zona del Lago del Parque y del anfiteatro desde temprano. Si no querés pelearte por un lugar bajo un árbol, ancorá antes de las 11. Alternativas si el Parque General San Martín te queda saturado: la Plaza Independencia (más chica, más céntrica), el Parque Central (menos masivo) o directamente escaparte a Potrerillos a pasar el día al lado del embalse.
La primera parada de la temporada son las bodegas de Luján de Cuyo. En primavera las viñas están en brote, el paisaje cambia de semana a semana y el clima aguanta bien para almorzar al aire libre. Si buscás algo menos formal, agarrá para Chacras de Coria: la plaza, las cervecerías, las ferias del finde y algún restaurante para quedarte a la tarde. Es el plan mendocino más clásico de primavera.
A menos de una hora del centro. Cacheuta tiene el complejo termal (aguas naturales, piletas escalonadas), ideal para un día de descanso; Potrerillos, un poco más arriba, tiene el embalse con la sierra atrás para nautismo liviano, rafting en el río Mendoza cuando baja el deshielo y paradores para almorzar. En primavera el sol calienta bien y el agua todavía viene fresca. Se hace ida y vuelta el mismo día sin problema.
Si te copa la aventura, primavera es cuando la RN7 empieza a limpiarse de nieve y se puede subir tranquilo hasta el Puente del Inca y la entrada al Parque Aconcagua. El paso a Chile (Cristo Redentor por camino) suele abrir a fines de noviembre según la temporada. Calculá día completo: son unos 175 km hasta Puente del Inca, con paradas en Potrerillos, Uspallata y el mirador del Aconcagua.
Con el clima que empieza a acompañar, las peñas y bares del Aristides sacan las mesas al patio y los recitales se mudan a anfiteatros y espacios abiertos. Es distinto ver una banda con el cielo arriba que en un sótano. Fijate qué hay en /esta-semana y armá la vuelta con tiempo, porque en primavera hay más agenda que en cualquier otro momento del año.
El 21 de septiembre, igual que en todo el país. Coincide con el inicio de la primavera, así que es un solo día para las dos cosas: clases suspendidas o acortadas y todo el mundo al parque. En Mendoza el punto de encuentro clásico es el Parque General San Martín, aunque también se copan la Plaza Independencia, el Parque Central, Chacras de Coria y las escapadas a Potrerillos.
El plan tradicional es picnic en el Parque General San Martín: mantel, mate, algo para picar y quedarse hasta la tarde. Si buscás algo distinto, dos alternativas fuertes son escaparse a Potrerillos a pasar el día al lado del embalse o irse a Chacras de Coria a la feria y los bares de la plaza. Suelen armarse ferias, actividades y espectáculos para estudiantes en los parques céntricos, revisá la agenda en Yendly para ver qué hay puntualmente ese año.
Primavera es la ventana justa: todavía no llega el calor duro del verano (que se va arriba de los 35°) y ya se fue el frío. Podés recorrer bodegas, subir a Cacheuta a las termas, hacer un día en Potrerillos o subir a la alta montaña sin sufrir. Para la ciudad, el Parque General San Martín al atardecer, la vuelta por el Aristides y las ferias de Chacras son planes ideales porque el sol pega sin quemar.
Sí, mucho. En septiembre y octubre las viñas empiezan a brotar y el paisaje cambia semana a semana. Es una postal distinta a la vendimia (que es en marzo, con las uvas maduras) pero igual de linda, y suele haber menos gente que en temporada alta. El clima ayuda para almorzar afuera y para recorrer varias bodegas el mismo día sin sufrir el sol. Reservá con anticipación, sobre todo en Luján de Cuyo y Valle de Uco.
Bastantes. Recorrer el Parque General San Martín (a pie, en bici o caminando hasta el Cerro de la Gloria), la Plaza Independencia y las plazas del centro, visitar el Espacio Contemporáneo de Arte, sumarse a las ferias de artesanos que arman los findes en Chacras y en el centro, o subir al mirador del Cerro de la Gloria para ver la ciudad. En primavera además aparecen recitales y actividades culturales al aire libre gratuitas: la mejor forma de estar al tanto es revisar /esta-semana en Yendly.
Se llega caminando desde cualquier punto del microcentro por la avenida Emilio Civit, que es la entrada natural al parque desde la ciudad (los famosos "portones" están al final). Son unas 15 cuadras desde la Plaza Independencia. También pasan varias líneas de colectivo urbano por Civit y por la avenida Boulogne Sur Mer, que bordea el parque. Es fácil dejar el auto sobre las calles perimetrales los findes.
La primavera larga se disfruta bien pasado el 21 de septiembre. Los findes de octubre y noviembre son de los mejores del año: temperaturas cómodas, más agenda cultural que en invierno y todavía sin el calor extremo del verano. Es el momento para volver a Cacheuta, escaparse a Potrerillos, hacer bodegas o simplemente aprovechar el Parque General San Martín y las ferias del finde. Después llega diciembre y con él el calor de verdad.